
Meta duplica su presupuesto de IA a US$125.000 millones y genera dudas sobre rentabilidad
La red social eleva su guía de gasto de capital para 2026, pero inversores cuestionan si la infraestructura de IA podrá traducirse en retornos concretos.
Meta Platforms (META) duplicó su guía de gasto de capital para 2026, llevándola a un rango de entre US$125.000 y US$145.000 millones, destinados principalmente a infraestructura de inteligencia artificial. La decisión convierte a la compañía en una de las mayores apostadoras corporativas del sector tecnológico en el ciclo de inversión actual. Según Benzinga, los mercados han recibido el anuncio con escepticismo respecto a la capacidad de la empresa para monetizar ese desembolso.
El negocio publicitario de META mantiene bases sólidas: la compañía reportó un crecimiento de ingresos del 33% y márgenes brutos del 82%. Sin embargo, la magnitud del gasto en chips y centros de datos, ejecutado al mismo tiempo que la empresa realiza recortes de personal, ha encendido alertas sobre el retorno de inversión esperado.
Uno de los factores que complica el panorama es lo que algunos analistas denominan una crisis de "chipflación". Los precios de la memoria DRAM se han disparado hasta 17 veces, encareciendo de forma significativa el costo de construir y operar la infraestructura requerida. Ante este escenario, META ha optado por diversificar sus proveedores de hardware.
La compañía distribuye ahora sus compras entre fabricantes como Nvidia (NVDA), AMD (AMD) y Broadcom (AVGO), entre otros, para reducir su dependencia de un único proveedor y gestionar mejor los costos. Esta estrategia busca dar mayor flexibilidad a la cadena de suministro en un entorno de precios volátiles.
La pregunta central que enfrentan los inversores es si una apuesta de esta escala en infraestructura de IA puede generar flujos de ingresos proporcionales en el mediano plazo, o si representa un compromiso de capital que pesará sobre los resultados financieros de la empresa durante varios años.
