El índice pasó de una corrección del 10% a nuevos máximos históricos en apenas 11 días durante marzo de 2026, impulsado por el cierre de posiciones cortas de operadores sistemáticos.
Los mercados accionarios de EE.UU. resistieron la incertidumbre geopolítica apoyados en resultados corporativos sólidos y declaraciones del presidente Trump.
Un ataque con drones de Irán a una instalación petrolera en los Emiratos Arabes Unidos disparó el Brent por encima de US$114 por barril y presionó a los mercados estadounidenses.
Con el S&P 500 acumulando más del 4% en lo que va del año, los datos históricos y estrategas de Wall Street cuestionan la vigencia del viejo adagio bursátil.
El canciller alemán respalda la OTAN y califica la amenaza nuclear iraní como objetivo común, pese a tensiones con Washington por estrategia y comercio.
El sector alcanzaría US$1.590 millones impulsado por el nearshoring, los hiperscaladores y la adopción de cargas de trabajo de inteligencia artificial.
El S&P 500 avanzó un 10%, el Nasdaq un 15% y el Dow Jones un 7% en abril, apoyados por expectativas de tregua en Medio Oriente y sólidos resultados corporativos.
La volatilidad del petróleo cotiza cuatro veces por encima del VIX, una brecha no vista desde la pandemia, mientras el índice bursátil marca nuevos máximos.